Javier Reverte augura larga vida a la literatura de viajes

El escritor, viajero y periodista español Javier Reverte augura larga vida a la literatura de viajes porque considera que el hombre es un viajero y el viaje es “consustancial” al ser humano. Así lo señalaba este mismo mes en el marco de la  51 edición de la Feria del Libro de Valladolid, donde participó en una mesa redonda titulada ‘El viaje’ junto al científico y escritor Javier Cacho, Reverte recordó que, en la actualidad, se venden y reeditan libros que escribió hace 20 años. Su última obra es ‘Confines. Navegando aguas árticas y antárticas’.

Javier Reverte recordó que sus obras no son guías porque realiza una reflexión sobre el viaje y la historia. “Me limito a contar como una narrativa el viaje de un viajero normal, por lo que se trata de libros de lecturas”, afirmó. El autor confesó que, antes de un viaje, se documenta mucho, “todo lo que pueda”, para saber lo que se va encontrar en el país a visitar. Reconoció que “lo más interesante” en un viaje es el contacto con el otro, con hombres y mujeres de otros países. “Al final, los grandes problemas de los seres humanos se limitan a la soledad, el amor, la amistad, la miseria y la riqueza”, apuntó.

Además, animó a la gente a viajar. “Es una cosa que en España viene muy bien porque es un país que ha vivido muchos siglos encerrado en sí mismo y que de pronto salga un poco al exterior le vendrá bien aprender”, apuntó tras haber sido corresponsal en Londres, París y Londres, entre otros destinos.  Preguntado por si ya prepara algún viaje para contarlo en un libro, Reverte respondió que, en general, habla poco del futuro, “por si acaso lo dejo a la mitad”.

El otro participante en la mesa redonda que tuvo lugar en el Teatro Zorrilla fue Javier Cacho, físico, científico y escritor, además de ser el responsable de la unidad de cultura científica del Inta (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial). Entre sus obras más famosas destacan ‘Admusen-Scott, duelo en la Antártida. La carrera al Polo Sur’; ‘Shackleton, el indomable. El explorador que nunca llegó al Polo Sur’ y ‘Nansen, maestro de la exploración polar’, publicado este año.

Cacho aprovechó el acto para destacar la figura de Nansen, al que consideró el maestro de la exploración polar, anterior a hombres como Scott, Admusen y Shackleton, pero también valoró su personalidad polifacética porque, precisó, que de haber seguido de científico hubiese quitado, probablemente, el Premio Nobel de Biología a Ramón y Cajal, ya que estudiaban el mismo tema. El escritor reconoció que Nansen es un desconocido pese a estar presente en todos los grandes exploradores, al que consideran su mentor.

María Dueñas: cambio de registro, el mismo estilo

El tiempo entre costuras’ supuso el debut por todo lo alto de María Dueñas en la literatura pues superó la barrera de las ventas para convertirse en un fenómeno editorial, de ahí que la publicación de una nueva novela despierte una gran expectación. La escritora participó hoy en la Feria del Libro de Valladolid en un encuentro que giró en torno a su última obra, ‘Las hijas del capitán’, que relata las vivencias de los españoles que durante las primeras décadas del siglo XX emigraron a América en busca de un futuro mejor.

Cambio de registro pero con sin perder el ‘estilo Dueñas’. Lejos de bloquearse con los éxitos de ventas, la escritora aseguró que trata de mantener cada proyecto editorial independiente de su anterior obra. “Intento que no se dejen influir de lo que vino antes. Me vuelco en cada libro como si fuera el primero”, indicó en una rueda de prensa previa al encuentro donde ha compartido escenario con la periodista de Televisión Castilla y León Beatriz Hernández Bilbao.

En ‘Las hijas del capitán’ narra las dificultades de miles de españoles que emigraron a América hace un siglo. En concreto, su obra se centra en los que fueron a buscarse la vida a Nueva York donde llegó a haber una colonia de 40.000 españoles en los años 30 cuando se ambienta la novela.

Dueñas cree que esas dificultades que vivieron entonces guardan cierto paralelismo con las olas de emigrantes que llegan ahora a Europa y a España. “Es gente que huye de su país, que no les ofrece ningún futuro y buscan una vida digna, que acude a deslomarse, a trabajar en lo que haga falta y son víctima de todo tipo de abusos”, describió. “Ahora lo vemos y parece que no va con nosotros, sin darnos cuenta de que esos inmigrantes que recibimos ahora éramos nosotros hace no tantas décadas”, criticó. De este modo, expresó su interés en que su obra despierte conciencia de esta situación entre sus lectores.

Durante el encuentro con los medios de comunicación, la escritora también se refirió al debate sobre si se dirige a un público femenino. “No me propongo llegar en exclusiva a las mujeres, pero como mujer me resulta fácil que mi sensibilidad conecte con la de muchas lectoras, pero no es excluyente con los hombres”, dijo. De hecho, destacó que entre su público cuenta con muchos hombres “que no tienen prejuicios”.

En todo caso, sí que reconoció que existe un sector masculino que no lee libros escritos por mujeres con visión femenina, lo que a su juicio “es injusto”. “Me molesta esa etiqueta facilona de escritora para mujeres”, añadió.

La mina, en plastilina

En el interior de una oscura galería, apenas iluminada por un par de lámparas de aceite, un picador trabaja afanoso arrancando el carbón de la veta, con su boina como casco y su desgastada camisa como uniforme. Cerca, un entibador corta con precisión un tronco de madera con su afiliado hacho, mientras al fondo el caballista dirige a su mula arrastrando un vagón repleto de carbón. Y si se observa bien se puede ver a un jilguero en su jaula de madera atento a los posibles gases de la mina para avisar cuanto antes a sus compañeros de tajo.

Esta escena se titula “Trabajo en equipo” y es una de las ocho que integran la exposición temporal “La mina en plastilina”, inaugurada la semana pasada en el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, en Sabero. Son escenas peculiares porque sus protagonistas, duros mineros, están hechos en realidad de la blanda plastilina.

Las características tan particulares del trabajo minero y la singularidad que lo rodea, no siempre la hace fácilmente entendible para quien no este familiarizado con ella. Por eso es necesario abordar su difusión desde un rigor técnico pero también con recursos expositivos que hagan fácilmente comprensible la labor del minero, según se destaca desde el museo. “A ello se une la práctica desaparición de la minería en las últimas décadas, que ha hecho que una buena parte de la población, especialmente la más joven, no tenga ninguna referencia de ella” apostillan.

De la necesidad de difundir la labor minera de una forma sencilla y muy dirigida a niños y jóvenes, surge esta exposición. Ocho escenas, protagonizadas por unos peculiares mineros, que al igual que los verdaderos parecen duros pero que como ellos en realidad son blandos, en este caso de plastilina. Escenas que muestran algunas de las facetas de este trabajo, tanto en la minería antigua como en la moderna, y que nos acercan de una forma amable a un trabajo difícil.

Los títulos de las escenas: “Trabajo en equipo”, “Hombre y maquina”, “Innovación”, “Lucha con la tierra”, “Imparables”, “Compañerismo”, “A cielo abierto” y “Fuente de energía”, ya anuncian su contenido, un recorrido por algunas de las características y los valores del trabajo minero. Una divertida e interesante muestra, producida por el museo y diseñada y realizada por la Fundacion Educa, responsable entre otras de la exposición “Plastihistoria de Castilla y León”.

La actividad puesta en marcha por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León se podrá visitar de forma gratuita hasta finales del mes de noviembre.

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La Junta convoca ayudas para proyectos cinematográficos y audiovisuales

El Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) publicó hoy la orden de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta por la que se convocan las subvenciones correspondientes al año 2018 destinadas a financiar la preproducción, producción y distribución de cortometrajes y largometrajes, documentales y de ficción, y pilotos de series de animación y de televisión.

Según las bases, el beneficiario deberá financiar el 20 por ciento del importe total de la actividad a través de sus propios recursos y la cuantía de las subvenciones no podrá superar el 50 por ciento del presupuesto total de la preproducción, producción y distribución, con el límite máximo de 50.000 euros por beneficiario.

Una nota de la Junta recoge que estas ayudas se convocan dentro del impulso a las creaciones del sector de las industrias culturales, dada la relevancia cultural de la actividad cinematográfica y audiovisual como manifestación artística y creativa, además de su importancia como herramienta para la difusión de la lengua española, para la generación de riqueza y para la promoción de la Comunidad.

La convocatoria cuenta con una dotación presupuestaria de 286.980 euros, lo que supone un incremento de más del 4 por ciento respecto a 2017 y está destinada a subvenciones para financiar la preproducción, producción y distribución de cortometrajes y largometrajes, documentales y de ficción, y pilotos de series de animación y de televisión, correspondientes al año 2018.

Cada proyecto se puede subvencionar hasta un máximo de 50.000 euros y del 50 por ciento del total del presupuesto. Como ya sucedió en la convocatoria de 2017, la de este año contempla también la financiación de cortometrajes, lo que supone, no sólo un impulso por la realización en Castilla y León de producciones en este formato cinematográfico, sino también de cara a potenciar la presencia de los jóvenes creadores, puesto que son los cortometrajes los que les permiten iniciar sus carreras profesionales.

En la convocatoria de 2017 fueron 44 los proyectos presentados, de los cuales resultaron beneficiarios 10. Estas subvenciones se suman a otro conjunto de iniciativas que impulsa la Consejería de Cultura y Turismo con el objetivo de que la Comunidad aproveche todas las oportunidades que ofrece un sector tan relevante como el de creación cinematográfica.

Así, desde la Film Commission de Castilla y León se asesora y ayuda a los interesados en realizar rodajes cinematográficos, en cualquier punto de la Comunidad. Asimismo, la Consejería mantiene una consolidada política de apoyo a festivales cinematográficos, entre los que se encuentran la Seminici, el Festival Nacional de Cortometrajes Ciudad de Ávila, el Festival de Cine de Astorga, el Festival Internacional de Cine de Ponferrada, la Muestra de Cine Internacional de Palencia, el Festival Internacional de Cortometrajes de Aguilar de Campoo, la Muestra de Cine Europeo Ciudad de Segovia, el Mercado 3D Wire, el Certamen de Cortos de Soria y la Semana de Cine de Medina del Campo. Otras iniciativas son el programa ‘Quercus’, de apoyo a los cortometrajes y el impulso a la actividad de la Filmoteca de Castilla y León como centro de referencia de la Comunidad.

Fra Molinero recupera la dura vida de la Ponferrada de los 50 en ‘De carbón y nieve’

El escritor ponferradino Eduardo Fra Molinero retrata en su última novela, ‘De carbón y nieve’, la dura vida de la Ponferrada de los años 50, la conocida ‘Ciudad del Dólar’, a través de la historia de supervivencia de Purificación Silva, una mujer berciana de origen humilde y gran belleza, que se abre camino en un país gris, plomizo, clasista y machista, y en una sociedad local de pequeña burguesía y nuevos ricos. La novela fue presentada este jueves en La Obrera de Ponferrada.

La novela de Fra toma el pulso a aquella época, en la que la vida era difícil para todos, pero podía llegar a ser terrible para una mujer como Puri, a la que la tragedia acecha en forma de violación temprana en el seno de una familia desguazada. La protagonista parece conocer desde niña, pastora en las montañas de Ancares, los secretos de la adaptación a un medio duro, hostil y despiadado.

Este entorno provinciano, sin el oxígeno de la libertad, la impulsa a emigrar a París, donde conoce la cárcel, el amor y el éxito, aunque en todo momento conserva intacta su pureza, “como una virgen de carbón y nieve inmolada en los altares de la hipocresía”, explicó el editor de la obra, Valentín Carrera. La novela, editada por Paradiso_Gutenberg y eBooksBierzo, rememora también escenarios de la Ponferrada de la época, como el hotel Roma, las Huertas del Sacramento, el Club de Tenis o el casino La Tertulia.

En cuanto al autor, nacido en Ponferrada en 1946, Fra es profesor de Literatura en Ferrol (La Coruña), donde reside desde 1974. Su trayectoria está formada por numerosas obras en las que se percibe cierto aliento autobiográfico y una presencia constante del Bierzo, como ‘El carnaval del filósofo’ o el libro de relatos ‘El merendero de la señora Oliva’. Como autor teatral bilingüe, ha publicado ‘Gurméndez en un café de Delft’, ‘Una historia de guerra’ y ‘El sainete del diputado’.

El Museo de la Siderurgia y la Minería celebra el Día Internacional de los Museos

El Museo autonómico de la Siderurgia y la Minería, con sede en Sabero (León), organiza una programación especial para conmemorar el Día Internacional de los Museos, que en esta edición se desarrolla bajo el lema ‘Museos hiperconectados: enfoques nuevos, públicos nuevos’. El día 18 de mayo, a las 18 horas, acogerá la proyección del documental ‘La Cuenca de Fabero. Los oficios mineros’, dentro del ciclo de cine ‘Cuencas Mineras de Castilla y León’.

Este documental, promovido por la Consejería de Cultura y Turismo y realizado por Producciones Carrera, inmortaliza el patrimonio y la tradición minera de esta cuenca leonesa del Bierzo, que da nombre al pueblo. La actividad está destinada a todos los públicos con entrada libre hasta completar el aforo. Ese mismo día, a las 22 horas, el MSM celebra ‘La Noche de los Museos’, con la actuación de Quique Matilla.

El domingo 19 de mayo, a las 10 horas, el museo inicia su nuevo ciclo de rutas de senderismo `Siguiendo las huellas de Casiano de Prado´, dentro de su programa MSM Activo, con el que quiere dar a conocer el trabajo geológico que el ingeniero de Minas Casiano de Prado realizó para la Sociedad Palentino-Leonesa de Minas, promotora de la Ferrería de San Blas de Sabero, recorriendo los lugares que él visitó y estudió.

El mismo día a las 12 horas tendrá lugar una nueva sesión del programa ‘Sábados de Acción’, dirigido a niños de entre cinco y 12 años, que desarrollarán actividades en torno al arte, la ciencia, la literatura y el medio ambiente, en esta ocasión con el conocido grafitero Iván Rodríguez. El objetivo del taller es dar a conocer a los más pequeños el arte urbano, el arte del grafiti y la pintura mural, sus peculiaridades y características más esenciales. El taller es gratuito previa inscripción en el museo o a través del teléfono 987 71 83 57 (plazas limitadas).

Música para sobrevivir

Elena F. Gordón Pasar de la sobriedad, austeridad y moderación de Ginebra al bullicio, improvisación e incertidumbre de las favelas de Salvador de Bahía supone un enorme contraste que la leonesa Julia Martín Arias, de 25 años, vivió en primera persona como una experiencia vital y profesional que le dejó huella. Residente en Suiza, donde ya cursó el ‘Bachelor’ de Violonchelo en Basilea, esta “músico global’ -como se define- completa ahora el ‘Master of Arts en pédagogie musicale, orientation rythmique Jaques-Dalcroze’ en la Haute Ecole de Musique de Ginebra. Dentro del plan de formación que sigue eligió pasar un mes en Brasil para compartir sus conocimientos con alumnos del programa Neojiba que promueve la integración de los más pequeños a través de la práctica musical; un método basado en el sistema de orquestas de Venezuela.

Es un proyecto social al que cualquier familia puede enviar a sus hijos, aunque tienen prioridad los que tienen problemas de diversa índole. Para el perfil multidisciplinar que se requería, sus conocimientos de danza, violonchelo y piano hicieron que fuese una candidata idónea en un grupo de cinco músicos -dos hombres y tres mujeres- que pronto comprobaron el ansia de aprendizaje de los chavales.

“El núcleo de la favela estaba todo protegido y vallado y cada día íbamos a una distinta. Era muy peligroso, íbamos directamente al núcleo, donde están los policías en las verjas impidiendo que pase gente”, explica antes de comentar detalles del día a día de una intensa vivencia no exenta de momentos de mucha tensión. A las ocho y medida de la mañana empezaban las clases, a las que no venían todo los días los mismos niños… en alguna ocasión por ajustes de cuentas o asuntos de drogas en los que se habían visto implicados sus padres. A mediodía había una pausa para almorzar y las clases continuaban después hasta las tres y tras una merienda llegaba el tiempo de tocar los instrumentos hasta las cinco o las seis de la tarde. Julia subraya la importancia de las dos pausas porque “a veces el niño no había desayunado y no se sabía lo que iba a comer luego en casa”. Alguno, incluso, llegaba a clase con su hermano pequeño, casi un bebé, y pedía ayuda para cuidarlo.

La violonchelista leonesa, Julia Martín. / Carlos S. Campillo

Violines de papel

En un ambiente de gran disciplina, niños de entre cuatro y once años, con conocimientos muy variados de música, mostraban rápidamente confianza y madera de líder; “fue un trabajo muy interesante porque tenían muchas ganas de ser protagonistas y utilizamos eso; intentamos que esa conducta un poco abrasiva pudiera llevarse por otro camino”.

Empiezan a familiarizarse con los instrumentos, explica, con violines de papel, luego de plástico, que los fabrican allí, y después, para los alumnos más avanzados y que quieren seguir en el mundo de la música piden subvenciones para comprarles uno auténtico -pianos, por ejemplo, casi no hay-. El método que impartía Julia permitía, por ejemplo, el uso de pelotas para enseñar la sensación rítmica. “Utilizamos mucho el espacio, las aulas no eran muy grandes y la pizarra, fue muy experimental”, dice y precisa que se expresaba primero en una especie de “español-brasileño y luego ya en brasileño”.

Niños que impactan

Julia resume en un frase el impacto que le produjeron unos pequeños que quieren absorber todo lo que se les muestra. “No creo que me vuelva a encontrar niños con tanta energía y tantas ganas de aprender”, reflexiona y recalca que pese a la más que complicada situación social que les rodeaba “era increíble la recepción y la alegría, sobre todo. Había un montón de problemas alrededor y miseria y te daban un montón de abrazos cada vez que aprendían algo nuevo”, relata sin omitir el abismo que separa esa actitud con lo que vive día a día en el llamado viejo continente.

“Cuando estás dando clase en Europa es muy difícil que los niños se sorprendan por algo. Allí son más receptivos y activos. Te piden y te quieren aprovechar”, detalla y no deja de lamentar que intenten importar métodos ajenos “bastante competitivos cuando no es música de su cultura, no sale de ellos, que tienen una riqueza musical y cultural impresionante, capaces de hacer ritmos mucho más complejos que nosotros”.

Cuestión de suerte

Reconoce con pesar que no todos los niños que tuvo la oportunidad de conocer en Salvador tendrán un buen futuro. “Será una etapa de su vida y dependiendo de la suerte que tengan, y hablo de suerte, saldrán de una forma u otra… porque muchas veces algunos niños dejaban de venir y no sabías si les había pasado algo o qué. No todos tienen la oportunidad de salir adelante”, lamenta. Ese mes en Brasil le proporcionó una mezcla, un torbellino de emociones en el que además conoció la música “como vía a la supervivencia. Sentí que lo que hacíamos era útil para la sociedad”.

Siempre recordará la clase que le invitaron a dar a un coro de adolescentes y jóvenes. Aceptó con algo de miedo y a en la entrada del lugar al que tuvo que acudir vio restos de disparos y cristales rotos. Ya dentro, un calor asfixiante invadía “una clase pequeña, con 40 chavales enormes, de entre 16 y 25 años, mirándome y muy cerca de mí. Nunca toqué con tanta tensión”, explica.

Reivindicativa

Más que convencida de que la enseñanza musical es fundamental para el crecimiento del ser humano y sabedora que de a veces la labor de los músicos queda relegada a un acompañamiento, casi a algo ornamental (sigue siendo un complemento en España, mientras en Suiza está en la Constitución), hace hincapié en que la nueva generación de profesionales de la que forma parte quiere que eso cambie. “Aquí se valora mucho el deporte pero la música no es una necesidad, es un complemento, cuando todo el mundo la consume. Es triste, porque la música es mucho más”, enfatiza.

Nuevos caminos

Ese mes en las favelas le provocó una previsible apertura de mente “porque creemos saber lo que hay en el mundo pero no lo sabemos hasta que no lo vivimos”. “Me ha dado más energía para hacer lo que hago y comprobar que la metodología se puede adaptar a distintos lugares y culturas”. Tiene claro el balance de su estancia. Además del éxito del trabajo en equipo con sus compañeros de programa, “recibí el doble de lo que dí, porque a nivel de energía y de ideas los niños te dan una visión de la realidad sin filtros; tienen una sinceridad que se agradece”.

De vuelta en Suiza, Julia fortalece su convencimiento de la necesidad que existe de que lamúsica se abra camino “para ser práctica, para tener un sentido en la sociedad hoy en día”. Su paso por Brasil le hizo sentir “que hay un mundo clásico, precioso, pero hay que dar una utilidad a ese mundo que a veces parece que está hecho para una élite que puede consumirlo, pero no se acerca al público joven y hay una rigidez que parece que no se puede sobrepasar. Darle a la música otro sentido en el mundo actual es fundamental”

Periodistas de ocho países conocen la provincia

Periodistas especializados en viajes procedentes de México, Italia, China, Estados Unidos, Bulgaria, Perú, Canadá y El Líbano conocen estos días las singularidades de la provincia leonesa, con motivo del título de Capitalidad Española de la Gastronómica que ostenta la capital durante este año, en el desarrollo de una ruta organizada por el Consorcio Provincial de Turismo.

Durante cuatro días visitarán la Cueva de Valporquero, el Monasterio de Carracedelo, Astorga, Castrillo de los Polvazares y la propia ciudad de León, además de diversas fábricas y empresas dedicadas al sector agroalimentario. El vicepresidente de la Diputación, Francisco Castañón, les dio hoy la bienvenida en el Salón de Plenos del Palacio de los Guzmanes y les adelantó que disfrutarán “de la riqueza de nuestros productos autóctonos, pero también podréis comprobar lo mucho y bueno que ofrece nuestra provincia cultural, patrimonial y medioambientalmente”.

Los ‘pueblos más bonitos’ de España ya tienen guía

La Asociación de los Pueblos más Bonitos de España, entre los que se encuentra Santiago de Peñalba, presenta su Guía oficial 2018, que en esta nueva edición engloba sus 68 localidades, incluyendo los once nuevos municipios incorporados este año. Esta obra, más extensa que en ediciones anteriores y que trae importantes novedades, invita a los usuarios a viajar por la España más bella y auténtica a través de sus casi 300 páginas, ofreciendo una completa información sobre la historia, gastronomía, fiestas y tradiciones de cada pueblo, así como las rutas más fascinantes por diversas regiones de la España rural.

El libro, que podrá adquirirse a partir de hoy, se ha editado para dar a conocer el rico patrimonio de los pequeños municipios del país, sus rincones más selectos y la gastronomía más representativa de cada zona, convirtiéndose en una herramienta de gran utilidad para el turista que busque planear un viaje de ensueño por las diferentes regiones de España.

La Guía oficial de los Pueblos más Bonitos de España 2018 trae como novedad información relativa a las estaciones de RENFE más cercanas a cada municipio y la distancia en kilómetros que hay con otros pueblos de la Asociación. Ha contado con el apoyo de patrocinadores como la operadora ferroviaria RENFE, la institución Marca España y las comunidades autónomas de La Rioja, Andalucía, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana. Esta obra ya puede adquirirse al precio de 15 euros (más gastos de envío) en la página web de la Asociación.

El presidente de la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España, Francisco Mestre, ha destacado que la Guía “pretende descubrir al lector el gran patrimonio que encierran los pequeños municipios rurales de España” y sigue siendo fiel a los principios de la Asociación que trabaja para “demostrar la excelencia de los rincones con más encanto del país y además seguir preservando, con el compromiso de la Asociación y de nuestros pueblos, la riqueza cultural, natural e histórica que tiene España”.

 

 

50 años del Planeta de los Simios

Pablo Francescutti / Sinc El 4 de abril de 1968 se estrenó en Estados Unidos Planet of Apes. Basado en la novela homónima del francés Pierre Boulle, su argumento cobró forma definitiva al calor de las radiaciones de la Era Nuclear. Las pesadillas involutivas, que rondaban a la civilización industrial desde fines del siglo XIX (véase La Máquina del Tiempo, de H.G. Wells), se exacerbaron con el estallido de la bomba A; la carrera armamentista puso en el horizonte el suicidio colectivo de la humanidad, y del pánico ante la atroz perspectiva emanaron los armagedones de la ciencia ficción y el alucinatorio fenómeno de los platillos venidos del espacio a frenar nuestra marcha al abismo.

En este mundo al revés, los humanos se han hundido en la animalidad y los simios parlantes ostentan el rango de especie inteligente

Al presentar un futuro en donde, a resultas de la hecatombe nuclear, los simios sojuzgan a los humanos, el film de Franklin Schaffner ejercita la sátira social cultivada con eficacia en Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift y Rebelión en la Granja de George Orwell.

Como dijimos en otras páginas, “en este mundo al revés, los humanos se han hundido en la animalidad y los simios parlantes ostentan el rango de especie inteligente. El esquema, similar al de aquel viaje de Gulliver en donde los caballos usan a los humanos como animales de tiro, escenifica la posibilidad más perturbadora para los adoradores del progreso: el retorno al estado salvaje. En el gran juego de la evolución, el Homo sapiens ha pisado el casillero de la catástrofe y regresado al punto de partida”.

Todavía recuerdo mi escalofrío infantil al seguir la huida de Taylor, el capitán de la fallida misión, por el simiesco museo de ciencias naturales y sus dioramas recreando con hombres, mujeres y niños disecados los hábitos de ese animal depredador, el ser humano; y mi fascinación con la Ape City diseñada a semejanza de las formas vegetales de Gaudí.

Por no hablar de la conmoción sentida ante la imagen final de la estatua de la Libertad semienterrada en la playa, un icono mayor de la historia del cine que nos entregó en un solo fotograma el inédito paisaje del presente en ruinas.

Escena de la estatua de la Libertad al final del film. / 20th Century Fox

 

Aparte de sus méritos visuales y narrativos, la película caló hondo en la cultura popular gracias a su diestra combinación de principios darwinistas y temores propios de la sociedad del riesgo, el estadio sociocultural alumbrado por el flash atómico de Hiroshima y caracterizado por una aguda aprensión a las consecuencias nocivas del avance científico-tecnológico.

Pero en ella había mucho más: la crítica al racismo patente en la discriminación a la que se ve sometido el anglosajón blanco tipificado en Charlton Heston; el esceptismo en la Era Espacial manifiesto en el desenlace desastroso de la expedición; el rechazo al dogmatismo religioso del Dr. Zaius; y la mirada ecologistadesnudando el maltrato que los simios mutantes infligen a los animales ‘inferiores’.

La película caló hondo en la cultura popular gracias a su diestra combinación de principios darwinistas y temores propios de la sociedad del riesgo

El éxito de la fórmula engendró una saga compuesta por nueve películas, dos teleseries, una historieta y una novela gráfica. Apunta Richard Slotkin que la saga revolucionó la producción cinematográfica al promover el concepto de franquicia que posteriormente explotarían La Guerra de las GalaxiasStar Trek o Indiana Jones.

Además, significó, junto a realizaciones decisivas de aquel entonces como Bonny & Clyde y El Graduado, el fin de la autocensura en Hollywood y su apertura a las sensibilidades sociales y contraculturales de una década convulsa.

En la saga distinguimos claramente dos fases: la inicial, que arranca con la película de Schaffner y se cierra en 1975; la segunda, inaugurada por la remake de Tim Burton de 2001 y en desarrollo hasta nuestros días. En la primera prevalece la rebeldía de los años 60, de cuyo lema se apropia el mismo Heston: “No creas a nadie mayor de treinta de años”.

La franquicia dirigida por Tim Burton en 2001 inauguró una segunda fase de esta saga. / 20th Century Fox

 

En las secuelas retumba el eco de las protestas contra la guerra de Vietnam (Beneath the Planet of the Apes, 1970); de la persecución a los inmigrantes sin papeles (Escape from the Planets of the Apes, 1971), de las revueltas de los barrios negros (Conquest of the Planet of the Apes, 1972); y del demencial recurso a las armas nucleares (Battle for the Planet of the Apes, 1973), que hunde a los humanos y eleva a los simios.

El planeta de los primates (machos chimpancés, orangutanes, gorilas y humanos) rezuma testosterona por los cuatro costados

En la segunda fase cambia la causa de la mutación simiesca: la tecnología nuclear es sustituida por la ingeniería genética. Se mantiene el pesimismo antropológico de la primera, pues no hay escenarios que no sean distópicos (la humanidad se muestra incapaz de zanjar pacíficamente los antagonismos que la desgarran) y se introducen novedades: la reivindicación animalista (la experimentación animal queda muy mal parada); el recelo en el estamento militar (simio o humano, da igual); y la crítica al supremacismo blanco y los populismos xenófobos.

En contrapartida, otorga poca cabida al protagonismo femenino, ejemplificado en la valiente doctora Zyra, la psicóloga-veterinaria que enfrenta al inquisitorial Zaius en la obra de Schaffner. El planeta de los primates (machos chimpancés, orangutanes, gorilas y humanos) rezuma testosterona por los cuatro costados.

En la película de 2011, ‘El origen del planeta de los simios’, de Rupert Wyatt, un virus muta a los chimpancés, haciendo que se vuelvan tan inteligentes como los humanos. / 20th Century Fox

 

En cuanto a los contenidos científicos, en el primer período estos se reducían a la física de la travesía espacial (la ilustración de la relatividad temporal mediante los dos relojes de la cosmonave, uno que registra el tiempo a bordo y otro que marca el terrestre).

La saga brindará a los arqueólogos del futuro valiosa información de cómo pensábamos y sentíamos a fines del siglo XX y principios del XXI

En la segunda, la inteligencia animal pasa al primer plano, planteándose apasionantes cuestiones sobre el lenguaje, la agresividad y la sociabilidad de los simios; aunque el primatólogo Frans de Waal observa que el énfasis en la acción y la violencia lleva a soslayar aspectos vitales como crianza, actividad sexual y alimentación.

Pese a las distorsiones, nos entrega algunas de las representaciones de la conducta simiesca más ricas y fidedignas del cine de ficción. Por el contrario, nada de rigor tiene la ciencia del viaje al pasado y del acelerón evolutivo, justificados por exigencias del ritmo narrativo.

Dice la experta en comunicación científica Amy C. Chambers que el film de Schaffner constituye un documento histórico de los valores y tensiones de Estados Unidos en los turbulentos 60. Lo mismo podría afirmarse del conjunto de secuelas y precuelas, que dieron forma a temas cruciales para las franjas más jóvenes de la audiencia. Y así como la muñeca desenterrada en aquella película dio testimonio de la humanidad extinta, el pack de la saga brindará a los arqueólogos del futuro valiosa información de cómo pensábamos y sentíamos a fines del siglo XX y principios del XXI.