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El bigote de Dalí

“Genio y figura hasta la sepultura” reza el refrán. Salvador Dalí, el pintor de sueños catalán dormía plácidamente el sueño eterno bajo una losa de tonelada y media cuando esta semana ha sido incordiado por primera vez desde 1989.

Extravagancias de fantasma

Vivió en rodeado de ese halo que a los genios se les acerca y les acompaña siempre. Un halo de magnificencia, de superioridad creativa y de extravagancia. La imagen de Einstein desmelenado y con la lengua fuera: esa era la carta de presentación de Dalí.

Mirada extraviada, bastones sacados de cuentos de hadas, pinturas imposibles, y eses fino bigote que desafiaba siempre a la gravedad buscando las 10,10 horas en el reloj.

El personaje de Dalí mantiene esa extravagancia y revuelo estos días debido a la exhumación de su cuerpo embalsamado para testar una posible paternidad. A la presunta hija le correspondería un buen pizco del patrimonio del artista. Y como poderoso caballero… se remueve cielo y tierra, porque queremos mucho a nuestros padres. Sobre todo si tienen algo que legarnos.

El caso es que la Fundación Dalí ha tenido que acceder a la orden de exhumación. Nunca un museo estuvo tan sellado. Un dispositivo de seguridad impedía el acceso hasta de una mosca; teléfonos móviles confiscados; la cúpula de cristal sobre el sepulcro velada para evitar escandalosas tomas con drones. Y la prensa agolpada en la puerta esperando algún titular digno del Genio de Figueres.

No tardaría la cosa en llegar. Tras tomar algunas muestras de pelo, uñas, pedirle prestados al pintor varios dientes y un par de huesos largos, las “trocitos de artista” abandonaron el lugar para ser estudiados.

La prensa ávida de titular y morbo tuvo lo que buscaba. “El bigote de Dalí seguía marcando las 10,10 horas”.

Ay Salvador, ni descansar te dejan, aunque quizás todo este revuelo sea parte de tu genio creador. Todo este revuelo mediático seguro que forma parte de una performance que dejaste por hacer en vida. Dalí, y su bigote lo han vuelto a hacer. La Fundación dice que este asunto les causará pérdidas y trastornos. Yo creo que el viejo Genio Loco les ha echado una mano. El morbo vende más entradas que el arte. Eso lo supo bien en vida Salvador.

FOTO JAUME MOR

Los maragatos de la Batalla de Medina de Rioseco

Mucho se ha dicho y escrito sobre el desastre de la batalla de Medina de Rioseco, o del Moclín. Aquel 14 de julio de 1808 los ejércitos castellano y gallego, mandados por el General Cuesta y el General Blake respectivamente plantearon uno de los peores despliegues de la historia militar ante las tropas de Bessières.

Aquello fue una auténtica escabechina. El peor parado sin duda fue Joaquín Blake que perdió toda su artillería y alrededor de 3.000 hombres, mientras que en el bando francés apenas se contaron 500 bajas. Pero los hombres que ocupan estas líneas se encontraban con el ejército de Cuesta. Entre todos los reclutas bisoños que la Junta de León había reunido estaban los maragatos de Clavijo. Un batallón compuesto por astorganos y paisanos de las cercanías de la ciudad que mal instruidos y peor reglados fueron arrastrados al desastre de Medina.

Aquellos arrogantes maragatos sin uniformes ni bandera decidieron que si debían enfrentar al francés lo harían defendiendo al menos una enseña de su ciudad. El viejo Pendón de Clavijo sería cedido por el Corregidor de la ciudad y los reclutas astorganos juraron su defensa con su sangre como aval.

Durante la batalla los de la enseña de los Osorio no tuvieron demasiado trabajo, pero con la línea de Blake colapsada, al final de la contienda les tocó entrar en acción. Cuesta debía retirar sus tropas y sus piezas de artillería para salvar algo de aquel desastre. Los 800 de Clavijo avanzaron con la bayoneta calada bajo el fuego graneado francés y consiguieron mantener las acometidas de los mandados por Bessières el tiempo suficiente para que el ejército de Castilla pudiese replegarse.

No fue el acto más heroico de la Guerra de la Independencia, ni el más destacable, pero aquellos reclutas “voluntarios”, de los cuales surgiría el cuerpo de Voluntarios de León, regresaron a casa con la promesa cumplida. Devolver al consistorio el Pendón de Clavijo que con más orgullo y gallardía que experiencia ondeó en la Batalla del Moclín.

Recreadores en Astorga recordando a los 800 de Clavijo

Videojuegos para aprender historia casi sin querer

Llega el verano, las vacaciones y para muchos jóvenes y no tan jóvenes el tan ansiado tiempo libre para tomar el sol, ir a la piscina, relajarse, viajar y como no, instalarse un buen par de juegazos en el ordenador para desvelarse en las calurosas noches estivales.

Como no todos los videojuegos son “mata-mata” tenemos que acercarnos a ellos sin caer en generalidades. De hecho algunos, muchos, son verdaderas enciclopedias que enseñan a la vez que entretienen. Hablaremos de algunos de los mejores y de las mejores sagas para acercarse a la Historia a través del ordenador.

Historia al golpe de ratón

Creo que lo mejor es empezar por destacar (esto es algo nostálgico y personal) el primer juego que me enseñó algo a la vez que le di al coco todo un verano. No es otro que “La Abadía del Crimen. Corría el año 1987 cuando la desarrolladora española Opera Soft lanzaba este clásico para aquellos primeros ordenadores de sobremesa. Mucho me hizo pensar aquel dichoso juego en el que el misterio y la investigación se sucedían en un monasterio. Sin darme cuenta, estaba metido de lleno en “El Nombre de la Rosa” de Umberto Eco. Claro, de esto me enteraría años después…

Uno de los juegos “históricos” que sentó bases en este género fue sin duda la saga de videojuegos “Age Of Empires”. A través del conocimiento de diferentes civilizaciones aprendimos como luchaban los guerreros jaguar aztecas, los conquistadores españoles, o qué eran unas catafractas, un lanzapiedras o un onagro… Civilization, Imperivm… serían otras entregas que seguirían a la saga de Empires. En el caso del último trasladándonos al mundo romano.

Pero si hay un juego que dejó huella y que la sigue dejando en el aspecto de las conquistas romanas fue y es sin duda el “Rome Total War”. Mezclando estrategia militar en tiempo real con un mapa de gestión de todo el Imperio te hace conocer desde la formación del senado, las diferentes unidades de un ejército romano hasta un mucho de geografía antigua; Siracusa, Cartago, Lugdunum…

Ezio Auditore, el asesino más carismático de Ubisoft también nos enseña bastante de la Italia del Renacimiento. Maquiavelo, Rodrigo Borgia, Da Vinci…son algunos de los personajes que acompañan al “de Florencia” en sus aventuras.

En cuanto al mata-mata, algunos clásicos como la saga Call Of Duty, ambientados en escenarios de la Segunda Guerra Mundial, Rusia, Alemania… y como no “Commandos” interesantísimo ejemplo de historia y estrategia encuadrado en este conflicto bélico.

Para los menos guerreros, los juegos de gestión, como el Caesar, Faraón y todas sus entregas. Y para los más atrevidos el “Crusader Kings” denominado juego de ultra-gestión, en él el jugador deberá perpetuar la línea dinástica de una familia en Europa. Concertar matrimonios, rebuscar “Casus Belli” para tener excusa para atacar a un vecino, conspirar hasta contra tu propia esposa o marido… Un juegazo donde los haya. Eso sí, de los de tener paciencia.

Quedan muchos en el tintero, pero aquí dejo algunos de los clásicos y no tan clásicos con los que jugar no sólo es perder el tiempo. La historia a veces sale de los libros para colarse en los videojuegos. No todo va a ser Fútbol y “mata-mata”. Dejen algunos gigas libres en la memoria de sus pc para uno de estos adalides de la historia en acción. No se arrepentirán.

¿Estamos preparados para “entender” el Arte Contemporáneo?

“Eso lo hace hasta un niño pequeño, ¿y lo llaman Arte?”. Quién no haya escuchado nunca esta frase es que no ha pasado demasiado tiempo recorriendo exposiciones de Artistas actuales. Sí, es una frase recurrente. Tan manida y malintencionada que sin querer acaba por darle sentido a todo este asunto del Arte. Al menos crea una opinión, una sensación. Aunque sea de rechazo; a veces al artista le vale con eso.

Las cosas por su nombre

Bueno, esto trae cola. La nomenclatura de Arte Contemporáneo se acepta académicamente a todas las tendencias artísticas que se suceden desde la propia Edad Contemporánea; es decir, desde finales del S. XVIII, el Siglo XIX, las Vanguardias del XX y algo más… Algo más que viene a ser el Arte Moderno. O sea el de nuestro días, el mal o bien llamado coloquialmente Contemporáneo.

La Muerte de Marat (David)

Vamos, entre nosotros lo mismo da ocho que ochenta si nos acabamos entendiendo, pero nadie pone el grito en el cielo cuando se habla de La Muerte de Marat de Jacques Louis David; sin embargo nos “chirría” un poco el famoso Cuadro Blanco sobre Blanco de Malévich o el 4’33” de Cage. Por no hablar de lo que nos podemos encontrar en ARCO, el MOMA, MUSAC… territorio comanche para los amantes del figurativismo.

Será cosa de la época…

Siempre se dice que los artistas nunca fueron comprendidos en su tiempo. Que El Greco pintaba “raro”, que Courbet escandalizaba al mundo con su cuadro de las “vergüenzas” femeninas y que las Vanguardias eran demasiado “modernas” para su época. No estoy muy de acuerdo. Bach, revolucionó la música de su tiempo y se convirtió en uno de los compositores más seguidos y estudiados durante la etapa que le tocó vivir. Aquí en España tuvimos y tenemos (pues en Barcelona se encargan de que sea eterno) a Gaudí. Modernista, Vanguardista que recibía encargos de las clases más pudientes del país. O qué me dicen de Dalí… el Genio loco que pintaba sueños y que sin embargo era admirado como artista. Así que eso de que los artistas se adelantan a su época y la sociedad no está preparada para entender sus obras como que no sirve.

White on White (Malévic)

Pongámonos en esta tesitura: ¿realmente es necesario entender los que se nos muestra? es decir, comprender a la perfección lo que el artista imaginó en el momento de su creación. ¿Es eso lo que buscan los artistas? y la pregunta del millón: ¿Qué es y dónde están los límites del Arte?

De menos a más, o no, según se mire. El Arte es una actividad que tiene una finalidad o bien estética, o comunicativa, que busca expresar o despertar emociones… aunque también puede tener finalidades lucrativas, puede que se adhiera a movimientos políticos y propagandísticos; o incluso puede que no tenga ninguna de las finalidades anteriores. Entonces volvemos a mordernos la cola. Creo que la respuesta es más sencilla que cualquier especulación sobre conceptos de belleza o finalidades. El Arte es todo aquello que ha sido capaz de ser creado por la mano del hombre. El Arte nos rodea. La música que suena en la radio del coche, la propia radio y el coche también son Arte. El mundo pasado, en el que vivimos y el fututo es Arte. El ser humano tan sólo con su actividad capaz de transformar la realidad se convierte en artista. Eso sí, no todos cobran lo mismo.

Ahí, y dejando al lado la bucólica definición del concepto de Arte entra el otro “Arte”, el del mercado. Planteándose entonces una nueva pregunta: ¿Quién es entonces un artista? de los de galería me refiero… la respuesta es un poco tristona pero realista; lo es quién diga el mercado que lo es.

Esto no quiere decir que sólo responda a cuestiones económicas, pero los límites del Arte se han vuelto tan difusos y ambiguos que al final acaban por entrar en el juego los críticos, galeristas, coleccionistas… pero como en todo (ahora se ve mucho con el vino y las ginebras).

El Arte no se autoimpone límites. Se los impone el espectador y la sociedad. Para bien y para mal. La sociedad está preparada para todo. Pero somos nosotros mismos los que nos convertimos en censores y jueces de lo que erróneamente consideramos que es correcto. Le aplicamos al Arte un carácter moral que ni siquiera tiene por qué tenerlo.

Y sí, hay obras que bien podría haberlas hecho un niño pequeño. Pero recuerden esto antes de que visiten un museo Contemporáneo”: los niños pequeños también son artistas. El mercado manda (y bastante), pero al final somos nosotros los que terminamos por consumir Arte, nos guste o no. El asunto de la Belleza ya es harina de otro costal…

https://www.youtube.com/watch?v=JTEFKFiXSx4

‘Los Cazafantasmas’ la primera licencia de película de Playmobil

Ya están aquí. A la venta por fin la nueva serie de la marca alemana Playmobil inspirada en las películas de “Los Cazafantasmas”. Exceptuando algunas licencias conseguidas de manera excepcional y para figuras aisladas, los jugueteros de Zindorf habían estado hasta el momento “disfrazando” muchas de sus figuras sin hacer mención a ninguna marca. Por ahí tenemos a su propia Blancanieves, Maléfica, Elvis, Jack Sparrow… pero al fin se han hecho con su primera colaboración de licencia de película. Playmobil y Sony Pictures Consumer Productus juntos bajo la marca de “Los Cazafantasmas”.

Diversión paranormal

La introducción de estos nuevos productos une dos clásicos, Playmobil y Cazafantasmas, ambos conocidos por sus continuas apariciones durante décadas. Más de 30 años después del lanzamiento de su primera película, el equipo de parapsicólogos, se enfrenta a los fantasmas con su moderno equipo y su eterno humor, que sigue siendo popular entre sus primeros fans y permitirá atraer a una comunidad cada vez mayor de nuevos y jóvenes aficionados, por lo que es un complemento perfecto para Playmobil.

Producido por uno de los fabricantes de juguetes líder en Europa desde hace más de 40 años, los juguetes alemanes son queridos y respetados tanto por los niños como por los padres. Comprendiendo la importancia del papel creativo en el juego, la marca presta gran atención al detalle y crea juguetes divertidos que despiertan la imaginación de los niños de todo el mundo.


A principios de verano de 2017, los Cazafantasmas de Playmobil han salido a salvar “el mundo en miniatura”. La línea de juguetes traerá a los icónicos Cazafantasmas a nuestras casas, permitiendo a los niños que puedan crear sus propias historias protagonizadas por sus personajes favoritos. No importa que extraños sucesos ocurran, ya sea en el vecindario o en el Castillo de los Caballeros, ¡el valiente equipo está listo para hacer frente a cualquier espíritu sobrenatural que se ponga en su camino!

Seis referencias con todo detalle

No se echa en falta nada de aquellas míticas entregas de los cazadores de espíritus. Sus monos marrones con el símbolo de su empresa, el avanzado equipo de trabajo, la caracterización de los personajes… y por supuesto el ECTO-1, el mítico coche de los Gostbusters.

Entre los divertidos fantasmas destaca sobre todo el espectacular “Marshmallow Man” gigante que creaba el caos por las calles.

Toda una demostración de buen hacer que mezcla la frescura de las nuevas figuras de Playmobil con lo más clásico y divertido del cine. Seis cajas imprescindibles para cualquier amante de estos pequeños juguetes, para cualquier niño y como no, para los coleccionistas que seguro se harán con estas seis referencias que darán mucho que hablar. Y mucho que vender en las jugueterías. Ármense de valor y buen humor porque los Cazafantasmas de Playmobil ya son una realidad.

 

Don Suero de Quiñones y el “Fecho de Armas” más famoso de León

Esta es la historia de un hombre de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor… es uno de los relatos caballerescos reales que trastocaron la delicada salud mental de Alonso Quijano; “Digan que fueron burlas las justas de Suero de Quiñones, del Passo”, diría el manchego (o la pluma cervantina, según se mire). Ya por aquel entonces el hecho (o fecho) de Armas del caballero leonés era una de esas gestas que se recordaban de tiempos atrás.

No fue una “Justa”, fue un “fecho”

Cuando Suero de Quiñones en el año 1434 entró en el castillo de la Mota (Medina del Campo) lo hizo acompañado de 9 caballeros con armadura completa. Llevaba una argolla de hierro al cuello y se presentó ante Juan II, rey de Castilla, su esposa doña María, el heredero a la corona, el condestable del reino y otros nobles, clérigos y caballeros.

Juan II Rey de Castilla

Eran esos tiempos en los que se forja la leyenda caballeresca, el amor cortés y los votos por la amada. Don Suero solicitó al monarca permiso para celebrar un “Fecho de Armas” en juramento al voto que había hecho a su amada Doña Leonor de Tovar. La gesta consistiría en llevar cada jueves la argolla al cuello como señal de su “prisión de amor” y el único medio de liberarse sería mediante la lucha contra todo aquel caballero que osase cruzar el paso del río Órbigo en pleno camino de Santiago. Un mes durante el que el caballero y su mesnada se batirían a pie o a caballo en combate singular hasta “partir 300 lanzas”. Después peregrinaría a Santiago si lograba salir con vida.

Pues bien, no es mi intención llevarle la contraria a los organizadores de las actuales “Justas Medievales de la villa”, pero existe una ligera diferencia de matiz. Una Justa es un torneo organizado para medir la destreza de los competidores. En el caso del asunto de Don Suero se trataba de lo que se conocía como un “passo de armas” o “fecho de armas”. La finalidad no era ser el más diestro en ninguna disciplina caballeresca de la época: era salir con vida y cumplir con el voto empeñado.

68 de 300

Una de las condiciones del passo era la de hacer caer a 300 caballeros en el mes que Don Suero y sus hombres bloquearían el puente. Demasiadas lanzas para un sólo mes, al final fueron 68 los atrevidos a oponerse a la prueba de armas. Todos mordieron el polvo y sus espuelas engalanaron la tienda del leonés. Pero muchos más quedaron al otro lado del puente esperando su turno. Llamados por el deseo de gloria y fama (el passo se había convertido en un hecho insólito) una buena porción de hombres de armas se acercaron hasta la localidad de Hospital de Órbigo para retar a la hueste de Suero. Cansado y herido tras un mes de combates reusó todo nuevo enfrentamiento dando por cumplida parte de su promesa, la de aguantar firme 30 días en el palenque. Recuperado peregrinó a Santiago y se casó con su amada, Doña Leonor de Tovar. El peso de “amor” que llevaba al cuello se liberaría finalmente.

Aunque mal acabó nuestro héroe de leyenda. 22 años después de su gesta seguía manteniendo disputas con otro caballero, Gutierre de Quijado, quien enviaría a unos matasietes para que acabasen de forma poco honrosa con la vida de Don Suero de Quiñones.

Hoy se sigue recordando aquel acto de gallardía más propio de una novela que de la propia realidad histórica y cada mes de Junio en Hospital de Órbigo se levanta un palenque en el que los caballeros de la actualidad miden su destreza con las armas. Lo de hoy es una fiesta y que “Digan que fueron burlas las justas de Suero de Quiñones, del Passo”.

 

El pirata Jack Sparrow recita la Canción del maestro Espronceda

Con diez cañones por banda viento en popa a toda vela… el que no corre vuela. Y Disney para eso de la publicidad está muy avispado. La quinta entrega de la conocida saga de las aventuras del rufián Sparrow tiene más que nunca sello español. No sólo por el papel de Bardem haciendo del temido capitán Salazar. Se cumplen 175 años de la muerte de José de Espronceda y la productora ha querido rendir su homenaje especial al poeta romántico lanzando un tráiler en el que la voz de Johnny Deep recuerda aquello de han rendido sus pendones cien naciones a mis pies.

Tirón en España

Desde luego hay que aprovechar todos los medios que estén al alcance de las productoras para vender. Y aunque a la taquillera saga de “Piratas del Caribe” no es que le haga mucha falta se ve que Disney lo tiene todo medido. Más allá del sentido homenaje que el carismático Sparrow le hace a José de Espronceda hay una buena y estudiada campaña de marketing. Eso está claro. Actor español en el papel de malo, reproducciones de galeones y cañones españoles en la cinta y ahora el vídeo con los versos de la Canción del Pirata. No es de ser malpensado y no querer ver el verdadero homenaje de Disney al maestro romántico español. Pero sin duda huele a querer “reventar” las taquillas de la piel de toro. Y lo harán, eso seguro.

En cuanto al citado tráiler, comienza como todos aprendimos el poema; de niños, en la escuela. Así, desde el más pequeño hasta el más mayor van recitando los versos para que finalmente, con la música poniendo los pelos de punta la voz “española” de Johnny Deep remarque, mi única patria la mar.

La versión metal

No está mal el sentido que la productora le ha dado a su promoción y se agradece que no todo sea espectáculo. Es gracias a ejemplos como estos (aunque respondan a otras cuestiones más piratiles) como se difunde y se conserva la cultura de nuestra patria.

Ahora bien, existe una versión de la Canción que al igual que Disney con esta promoción hizo que muchos jóvenes nos aprendiésemos de memoria aquellas citas de Espronceda. Tenía todo lo que un adolescente como era yo necesitaba: aventuras, acción, un mundo fantástico y guitarras eléctricas.

El grupo Tierra Santa sonaba durante horas en casa y en mi primer piso de estudiante La Canción del Pirata, Caballo de Troya o Juana de Arco nos enseñaban historia y poesía a la vez que meneábamos la melena tocando guitarras invisibles.

En definitiva, sea como fuere la finalidad de este recuerdo a Espronceda, bienvenido sea siempre un homenaje al romántico de la poesía española. Así que gracias a Disney; y a Tierra Santa…

‘Spinner’ el nuevo juguete de moda

Estoy seguro que los han visto. Aunque el nombre no les suene, esos cacharritos giratorios que dejan embobados a cualquiera están por todas partes. Es la nueva moda entre los más pequeños; las canicas, la peonza, los tazos, los tamagochis… y ahora el spinner.

Peor el remedio que la enfermedad

Se cuenta que el Spinner lo desarrolló Catherine Hettinger, ingeniera química, como un medio para estimular sus músculos afectados de miastenia gravis. Lo patentó en 1993 perdiendo la misma en 2005 por no poder hacer frente a los gastos derivados del registro del invento.

Hoy en día, aquella patente perdida está generando millones de ventas en todo el mundo, y es que esta peonza de mano está completamente de moda. Los puedes encontrar en cualquier juguetería, bazar… de infinidad de formas, colores pero todos mantienen la misma esencia y mecánica. Un juego de rodamientos que giran sobre el dedo, la nariz, la mano… Sí, sólo da vueltas nada más. En esa simpleza está el secreto.

 

Como las llamas de la chimenea o el programa más amarillento de televisión, el spinner es capaz de dejar embobados a los niños (y no tan niños) simplemente observando como da una y mil vueltas.

Parece que engancha, de tal manera que no son pocos los profesores que se han visto obligados a prohibir su uso en las aulas. Lógico. No se pueden permitir distracciones. Aunque hay quienes ven en este juguete una herramienta para ayudar a la concentración. Y a la relajación. No hay nada probado por supuesto, pero algunos países ya lo están utilizando para tratar trastornos como el déficit de atención, la ansiedad, el estrés…

¿Relajarse o perder el tiempo?

No vean esto como un ataque al juguete, pues su función que es la de entretener la cumple. Pero ¿no será mejor que los pequeños se aburran con cosas un poco más productivas?

Me explico. Es posible que el spinner relaje, y de seguro que entretiene, pero a costa de nada. Creo que es más estimulante relajarse tumbado mirando a las nubes; al menos es más creativo y tu mente está en funcionamiento. No digo que no sea efectivo en los casos de trastornos como los que he citado, pero no todos los niños tienen hiperactividad o estrés…

Un juguete que se disfruta en solitario, que apenas requiere esfuerzo físico y ni mucho menos mental. Que no aporta absolutamente nada. Que sólo hace que el tiempo pase con cada vuelta y poco más. Nos quejábamos de la tecnología en los más pequeños, pero en esta nueva y más rudimentaria moda también hay un componente que no está libre de pecado.

No se qué prefiero, un teléfono móvil o un cacharrito de estos… llámenme nostálgico pero me quedo con la peonza, que también daba vueltas, y alguna que otra partí jugando con los compañeros en el recreo. Ay, spinner…

Les Luthiers, Premio Princesa de Asturias

Corría el año 1965 cuando un grupo de estudiantes argentinos de distintas disciplinas se hacen con los originales de Laxatón. Cantata compuesta por el “insigne” Johan Sebastian Mastropiero, con su letra extraída del prospecto de un medicamento para los alivios intestinales.

No era más que la carta de presentación de la revolución del humor musical que alcanzaría niveles mundiales. Parodiando las cantatas barrocas e introduciendo instrumentos estrambóticos de propia creación, nace en el corazón de Argentina un nuevo estilo de espectáculo.

Les Luthiers, 50 años después se han convertido en uno de los referentes musicales, del humor y del espectáculo a nivel mundial. Habiendo superado la desaparición de Daniel Rabinovich en 2015, no han dejado de llenar escenarios con su satírico estilo. Los Monty Python bonaerenses, estos inventores de instrumentos, estos luthiers llevados a la caricatura son a día de hoy, en sus bodas de oro Premio Princesa de Asturias.

Humor atemporal

Aunque algunos de sus componentes están disfrutando ya de unos placenteros 70 años, se declaran más jóvenes que nunca. Igual que su particular manera de hacer espectáculo. Algo fresco, inteligente, lejos de estereotipos que redundan el lo grotesco. Humor elegante con música elegante que ha hecho posible que varias generaciones los hayan disfrutado y que los disfruten allá donde vayan.

Tras años nominados al Premio, por fin en este 2017, el Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades recae en las manos de los argentinos artesanos del humor.

Embajadores de su patria, queridos por todo el mundo, y grandes amantes de España ahora se encuentran sumergidos en su gira por Argentina con Gran Reserva. En septiembre como cada año volverán a los escenarios españoles, donde cada vez gozan de público más joven.

El premio, bien merecido, todos y cada uno de Les Luthiers se lo dedican a Daniel. Componente que sigue vivo en sus espectáculos y en sus reconocimientos. Un Mastropiero real que los dirige allá donde esté.

Enhorabuena por el Premio a los genios del show. Enhorabuena a Les Luthiers.

Mayo de 1808 el inicio de la Guerra del Pueblo

Somos un pueblo extraño. Me refiero a los españoles por supuesto. Tenemos toda una brillante trayectoria de guerras intestinas que salpican nuestra historia. El peor enemigo de un español siempre ha sido otro español. Y si bien en su mejor momento España no se partía la cara con medio mundo, aun sacaba tiempo para pegarse entre si. No hemos sabido cuidar a nuestros vecinos de al lado, y eso es algo que hay que remarcar. Navarros, gallegos, leoneses, catalanes, indianos… había un rey de las Españas, en plural, porque eran muchas.

De fuera vendrán…

Y es que la mejor manera de tener ocupados a los españoles en otros menesteres que no fuesen pelearse entre ellos es que un tercero se sume al baile. Y eso es lo que le pasó al bueno de Napoleón. Estaba sometiendo a media Europa casi tan sólo con su presencia, y España, naturalmente no iba a ser menos. Un pueblo acostumbrado a molerse a garrotazos entre hermanos, con una familia real incapaz y con un ejército perdido en Dinamarca la cosa estaba hecha.

Se quejaría después en sus memorias de la “úlcera de España”. Con la francesada campando a sus anchas por casa y con una realeza secuestrada ocurre algo que sólo puede partir del sentimiento y la cabezonería española. Hay que levantarse contra el francés y restaurar la queridísima monarquía que nos lleva de desastre en desastre. Mejor malo conocido que bueno por conocer. Qué razón lleva el refrán. Así fue como España tuvo una vez un enemigo común. El ejército de Napoleón. Lo de del Mayo madrileño todos lo conocemos. Los mamelucos por aquí, los navajazos a los coraceros por allá, Daoíz y Velarde aguantando el tipo en Monteleón… y los fusilamientos que bien retrató Goya.

La Guerra del Pueblo

Lejos de una Europa Unida, fuerte y subyugada bajo las botas del corso, a Napoleón no le salieron del todo bien los planes. Lo de España sería un reflejo de lo que ocurriría en el resto del Viejo Continente. La invasión francesa comenzó a despertar un sentimiento de pertenencia a una nación como no se había vivido hasta entonces. El pueblo se armaba por España, y por el Rey. Aunque fuese un inútil, era español (Borbón, pero español) y había que defenderlo a capa y navaja.

No esperaba Bonaparte que ese pueblo dócil, anclado en las tradiciones más arcaicas, alejado de las ideas ilustradas, analfabeto… mostrase semejante entereza ante el mejor ejército del mundo. Y aún menos por defender a un rey al que ni quería, pero que de la noche a la mañana se convirtió en el “deseado”.

Que nadie se me alarme, la guerra no la ganó el pueblo; fueron los británicos, pero la resistencia pertinaz de las guerrillas, los sabotajes, el espionaje y las tropelías de la población entre los destacamentos invasores hicieron lo suyo, y bastante bien. Desgastaron durante años a un ejército que acostumbrado a paseos triunfantes por los campos de batalla se veía preso del propio país que intentaba dominar.

La campaña británica en la Península fue ejemplar, y bien le sirvió de entrenamiento para acabar con Napoleón en aquel barrizal de Waterloo. Pero dando de comer, de beber, hospedando a los “sires” ingleses estaba ese populacho español, muerto de hambre y maltratado por todos, aguantando por arrestos lo que caía con tal de verse libre de lo que fuese aquello que querían traer los franceses. Todos eran españoles y como tales luchaban codo con codo por librar la patria del invasor gabacho.

¿Muerto el perro se acabó la rabia?

Y se ganó la Guerra Peninsular, o de la Independencia, y los franceses cruzaron los Pirineos con el rabo entre las piernas. Y España volvió a ser libre. Y el “Felón” volvió a su trono. Y todos aquellos españoles que se habían partido la cara por largar de su tierra al invasor, que habían redactado una constitución y que aunque revueltos estuvieron juntos recibieron buena recompensa.

El orgullo de ganar una gran guerra, la restauración más feroz de su monarquía, la abolición de aquella Carta Magna de Cádiz; la represión de los liberales y la vuelta a sus levantamientos militares, sus golpes de estado y sus guerras intestinas. Curioso pueblo el español.

Ya lo dice Serrat, acabada la fiesta…

Y con la resaca a cuestas
vuelve el pobre a su pobreza,
vuelve el rico a su riqueza
y el señor cura a sus misas.

Se despertó el bien y el mal
la zorra pobre vuelve al portal,
la zorra rica vuelve al rosal,
y el avaro a las divisas.